Los cambios relacionados con el auge de la sociedad digital han transformado profundamente la manera en que los habitantes de la región interactúan entre sí y con sus Gobiernos.

Recientemente  la comisión de la Familia, Niñez, Adolescencia, Adulto Mayor y Personas con Discapacidad está por finalizar el estudio del proyecto de Ley de Protección a la Persona Adulta Mayor.

La Asamblea Legislativa declaró, en 1992, el mes de enero de cada año como Mes de la Persona Adulta Mayor. Para aquellos que aún disfrutan de la compañía de padres o abuelos,  es importante velar por su bienestar y darle la atención necesaria, lastimosamente ahora por el confinamiento es muchas veces complicado entenderlos y cuidarlos por las diferentes actividades que han ocasionado el llevar a nuestras casas el trabajo, estudio, etcétera.

A medida que  se envejece, puede pasar por muchos cambios, tales como la muerte de seres queridos, la jubilación, acontecimientos estresantes de la vida o problemas médicos. Es normal sentirse intranquilo, estresado o triste por esos cambios, pero después de adaptarse, muchas personas mayores vuelven a sentirse bien.

Este complejo escenario requiere que las instituciones responsables de la supervisión y regulación de los sistemas de pensiones respondan de manera apropiada. Para esto, la Red de Pensiones en América Latina y el Caribe (Red PLAC), con su objetivo de acompañar los esfuerzos de los países de la región para mejorar la capacidad institucional y técnica de sus entidades de pensiones, está desarrollando una serie de documentos de buenas prácticas que abordan un conjunto de temas de interés para la región.