Martes, 28 Abril 2020 20:19

Retirar una fila de asientos en vuelos, elevará precios entre 14% a 24%

Escrito por Redacción Dinero
Retirar una fila de asientos en vuelos, elevará precios entre 14% a 24% Cortesía CEPA

Muchas personas están temerosas para volver a viajar en avión por placer o turismo. En recientes sondeos todo indica que las personas esperarán al menos 6 meses para viajar con la seguridad que antes lo hacían por miedo al contagio del COVID-19.

Los protocolos sanitarios para las aerolíneas deben ser estándar, para todos por igual, señala David Hernández, representante de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) quien brindó una entrevista radial.

Ante estos nuevos requerimientos, Hernández asegura que los costos se verán directamente golpeados; pero serán indispensables para volver a alzar el vuelo, es decir aumento de precio de la tarifa.

Una de las alternativas que se podrían tomar es eliminar la fila de asientos de en medio en las filas de tres, lo cual tiene un impacto económico y en el tiempo sería insostenible, porque la capacidad de la nave bajaría en 33%; esto tendría que elevar el costo de las tarifas entre un 14% a 24%.

El impacto en la perspectiva regional y global es alto. Pero solo en El Salvador el negocio de la aviación representa un poco más de US$1,100 millones de contribución al Producto Interno Bruto (PIB) y emplea al menos 116 mil personas de forma directa e indirecta; es decir, que se podría decir que su aporte es de alrededor de 4% al PIB.

Solo en El Salvador se espera una pérdida de ingresos US$534 millones; esto es porque por cada empleo en aviación hay 4 empleos indirectos o directos afectados, por ejemplo: servicios de alimentación, controladores, tour operadores, agencias de viajes y más.

En las proyecciones de IATA considerando que las operaciones se retomaran el 1 de junio, el impacto sería de US$314 mil millones a nivel mundial, lo que representa un 55% de bajas en los ingresos de la aviación global. Se esperaría una caída en la demanda del 48%.

En el caso de América Latina y el Caribe se puede estar hablando de una pérdida de US$18 mil millones, en el caso de la demanda una baja del 49%. Todo esto ha puesto en riesgo 3.5 millones de empleos que se generan gracias a la aviación en esta región.