Viernes, 29 Marzo 2019 17:40

Cabrera reitera que el ajuste de las finanzas públicas debe ser progresivo, para no entorpecer el crecimiento

Escrito por Redacción Dinero

El presidente del Banco Central de Reserva (BCR) insistió ayer en que la corrección en las finanzas del Estado debe hacerse de manera progresiva, para no afectar el ritmo del resto de actividades económicas.

El funcionario advirtió, como en ocasiones anteriores, que el tipo de ajuste que propone el Fondo Monetario Internacional (FMI) puede quitar impulso al crecimiento del país. Esta corrección implica que el Gobierno debe hacer el esfuerzo por reducir el desequilibrio fiscal en un período de dos años, con un indicador: el 2 % de la producción anual interna.

Mientras que el FMI señala que esta corrección podría reducir el ritmo de crecimiento en un 0.7 % del PIB, los cálculos del BCR indican que el efecto sería mayor: de 1.5 %.

Cabrera señaló que, desde su perspectiva, lo mejor es “que el ajuste sea hecho con gradualidad. Lastimosamente, la Ley de Responsabilidad Fiscal quedó así”. El funcionario se refiere a que esta ley, ya vigente, pone los mismos plazos para el ajuste fiscal, en los mismos términos.

Este ajuste se tendría que hacer aumentando ingresos y recortando gastos. De las dos maneras, los más afectados son los hogares. En el caso de restringir el gasto público en esa proporción, Cabrera recordó que hay países en los que ese modelo no ha funcionado, como Grecia, Irlanda Portugal, España. Por otro lado, si se sube la retención del IVA del 13 % al 15 %, los hogares también reducirán sus patrones de consumo. “Dos tercios (2/3) de la tributación (el aporte de los impuestos) recae sobre los hogares”, explicó Cabrera, y por tanto, un menos consumo afectrá a los que producen para satisfacer ese consumo. También hay un análisis del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (ICEFI) donde se expone por qué un aumento del IVA disparará los índices de pobreza.

El presidente del BCR expresó que la solución es apostarle a las exportaciones, que permitirá también aumentar los ingresos para el Estado y para el sector privado. Países como Alemania y China han tomado este camino con mucho éxito.