Viernes, 01 Febrero 2019 11:31

Reglas fáciles para disfrutar de buena salud financiera en casa

Escrito por Dinero/ agencias
Reglas fáciles para disfrutar de buena salud financiera en casa Referencia

No tiene sentido dedicar tantas horas semanales al trabajo por un salario para verlo esfumarse sin ninguna previsión de gastos. Hoy, a modo de ejercicio financiero personal, conozca estos sencillos consejos para disfrutar de salud financiera en casa.

Buscar equilibrio financiero doméstico.

Expresado de forma teórica, debería existir un equilibrio financiero en casa: los ingresos de cada mes deberían ser iguales o superiores a los gastos. Paradójicamente, en la mayoría de hogares el total de ingresos suele ser estable cada mes, mientras que el de gastos fluctúa en función de factores más o menos predecibles. La solución para controlar esta situación, como veremos a continuación, está en el ahorro:

Ahorrar para el próximo mes.

Para contrarrestar esa fluctuación de gastos, el ahorro es la mejor solución. Si cada mes se dispone de una base de ahorro para el siguiente, los posibles gastos extra del próximo mes se podrán cubrir con el excedente de éste. Si no funciona verlo de esa forma, incluso se podría plantear prestar una parte de los ingresos a tu yo del mes próximo.

Ahorra para gastos imprevistos.

Sin embargo, en la economía doméstica no todo puede ser previsto. Motivo por el que no es recomendable moverse cerca del límite entre gastos e ingresos. De hecho, más pronto que tarde el buen ahorrador ve necesario disponer de un colchón para imprevistos: una reparación para el carro, un desafortunado accidente.

Ahorra para grandes desembolsos.

A corto plazo, pensar en cubrir los gastos del mes y dejar un margen para imprevistos funciona. Pero no es suficiente. Al mirar un poco más adelante, a largo plazo, aparecen grandes desembolsos que tocará afrontar: los estudios de los hijos, las vacaciones, etc. La clave del éxito está en guardar otro porcentaje para este fin. Cuando llegue el momento, si se ha calculado bien cuánto ahorrar cada mes, se podrá asumir ese desembolso sin necesidad de créditos.

Pedir prestado, una excepción para el ahorrador.

Cumpliendo los consejos anteriores y con toda la planificación habida y por haber, pueden suceder desequilibrios puntuales por un imprevisto cuyo coste es demasiado elevado o inversiones excepcionales para los que resulta insuficiente el ahorro. Para ilustrarlo con un ejemplo, piensa en la compra de una vivienda. Se trata de un desembolso tan elevado que lo habitual es recurrir a un préstamo hipotecario. Con todo, cierta anticipación es posible, y con un plan de ahorro bien llevado, la entrada será mayor y, con seguridad, las condiciones de la hipoteca serán más favorables.

La tarjeta de crédito, solo para usos ahorrativos.

Que no te descuadre el título, porque un uso adecuado de la tarjeta de crédito te puede servir para ahorrar. Pero ojo, es importante discernir entre esa finalidad y recurrir al crédito de la tarjeta cada mes, como si de un extra se tratase. De ser así, se estaría rompiendo la primera regla (equilibrio financiero doméstico) y acercándote a un bucle de crédito donde tus ingresos de cada mes quedan mermados con lo dispuesto el mes anterior, más sus abultados intereses.

Presupuesto doméstico.

Aunque te parezca muy teórico y no tan necesario, te recomendamos que pruebes a contraponer en un Excel tus gastos y tus ingresos. No existe forma más clara de comprender tu situación financiera. Ten a mano todas las facturas y recibos, ten en cuenta, los gastos en comida, en ropa, en transporte, etc. Y luego compáralos con tus ingresos mensuales. La diferencia entre ingresos y gastos te permitirá visualizar fácilmente tu mejor objetivo de ahorro.