Lunes, 25 Febrero 2019 09:10

Café San José: calidad premium, nacido en El Salvador

Escrito por Mauricio Consuegra
Doriam y Carlos, creadores de la marca Café San José Doriam y Carlos, creadores de la marca Café San José Mauricio Consuegra

Café San José, un emprendimiento que inició bajo circunstancias difíciles, se ha convertido en una marca de café de alta calidad, resaltando el nivel de la caficultura salvadoreña.

 

 

Este proyecto nació, como la mayoría de casos de emprendimiento, por una necesidad. Los esposos Doriam y Carlos Trinidad iniciaron esta aventura en el mundo de la comercialización de café en el 2017, con el objetivo de generar más ingresos para su familia en un momento donde ambos estaban desempleados, con muchas facturas y cuentas por pagar.

La idea de comercializar este grano representativo de El Salvador, el café, surgió a partir de que en la familia materna de Carlos también son productores de café, desde hace muchos años. Trabajan en el caserío San José de la Majada (sitio que inspiró el nombre: Café San José), en el municipio de Juayúa, Sonsonate. Fue así que se les ocurrió la idea de poder comercializar este producto en la capital.

“Comenzamos en un momento, quizá, de crisis. Necesitábamos ingresos y así fue cómo surgió la idea del café. Comenzamos a comercializar acá, en San Salvador. Nosotros nos enfocamos en vender a distintas empresas”, mencionó Carlos.

Desde sus inicios, su público objetivo no fueron nunca los supermercados o los mercados, en general; tampoco distribuidores o mayoristas, sino, las empresas como tal: aquellas empresas que tienen café disponible para sus empleados. También venden por individual, a cualquier persona interesada.

 Foto: Mauricio Consuegra

“Nosotros nos enfocamos al mercado corporativo, más que todo. Claro que, si hay un cliente que quiere para su casa, igual se le vende. Pero nuestro fuerte es el mercado corporativo” recalcó Doriam.

Este caso de emprendimiento se ha topado, en muchas ocasiones, con circunstancias difíciles en las que han necesitado apoyo. En especial, un reto ha sido que las empresas abran sus puertas y permitan entrar y dejar que la gente pruebe el la calidad de café que ofrecen los esposo Trinidad, y así tener la posibilidad de  comercializarlo.

Doriam habló sobre este desafío que poco a poco aprenden a superar: “que la gente se atreva a darle la oportunidad a marcas nuevas —la gente, en general—. Porque nos quedamos estigmatizados en el tema de ‘por tradición, mi familia compraba este café’, y no queremos comprar cosas nuevas (…) Hay que abrirnos las puertas como salvadoreños. Tenemos que apoyarnos entre nosotros”.

El producto ya ha sido comercializado en diferentes empresas —grandes y pequeñas—, oficinas, hospitales, clínicas, oficinas de abogados. Incluso hay personas extranjeras interesadas, de países como Argentina, España, Costa Rica y México, quienes, al probar el producto, deciden comprarlo y llevarlos a su país natal. Aún así, necesitan ensanchar y ampliar el mercado y llegar a ser, según dijo Carlos: “una marca reconocida, tanto nacional como internacionalmente”.

La marca Café San José no depende solo de dos personas, sino que hay varias familias que forman parte de esta empresa. Desde los que cultivan y cosechan el café, pasando por quienes lo tuestan, luego lo muelen y los que empacan el grano molido... En fin, es un emprendimiento que surge en momentos difíciles y ahora se ha convertido en el sostén para muchas familias que dan su trabajo para la empresa.

“Catadores internacionales, que han tenido la oportunidad de catarlo nos dicen: ‘este café es Premium, es Premium, de exportación, es gourmet’ nos comentaron” dijo Doriam.

Uno de los elementos que hace única a la marca es, además de su calidad, aroma y sabor, la atención y relación con el consumidor. Es un trato directo y, por si fuera poco, el producto lo entregan en la puerta de la casa, negocio, oficina o empresa. Esto le permite a la marca tener relaciones estables con sus clientes.

Foto: Mauricio Consuegra

“Me llaman: ‘¿Verdad que no ha traído el café?’ Y (sucede que) no me han hecho el pedido. ‘Es que el café que tomé hoy en la mañana no es el de ustedes, porque el de usted yo ya lo conozco y este no es el de ustedes’. Entonces el cliente ya sabe identificar y separar el café San José”, relató Doriam, para dar un ejemplo de la importancia que tiene ese contacto directo con los consumidores.

El café salvadoreño, históricamente, ha sido uno de los mejores en el mundo. Compite con Colombia, uno de los cinco máximos exportadores de café en el mundo. Esta situación preocupa a esta pareja de comerciantes de café, porque consideran que el país tiene la capacidad de producir y exportar café, como se hacía antes —o incluso más—, pero que necesitan el apoyo de los ciudadanos y de las instituciones gubernamentales para el crecimiento de esta agroindustria cafetalera en el país.

“Tener fe en Dios, fe en uno mismo y fe en lo que se hace —en general, la fe—. La confianza es la clave para poder tener el éxito en cualquier cosa que emprendamos” mencionó Carlos. Mientras que Doriam mencionó: “Que se atreva, que toque puertas, que crea en su producto, que no le tenga miedo a las grandes empresas, porque todo se puede lograr en la vida”.

Con este mensaje, la pareja dejó en claro sus deseos de superación y su mensaje de motivación para los nuevos emprendedores, mostrando que, cuando alguien se propone, puede triunfar.

Foto: Mauricio Consuegra

Modificado por última vez en Martes, 26 Febrero 2019 14:44