Te pasaste meses dándole forma a tu idea de negocio, haciéndola más rentable y segura, preparando todo para tu lanzamiento al mercado. Al fin, después de tanto tiempo estás a punto de conseguir tu sueño. Tienes un plan de negocio, tienes financiación, consigues un equipo de profesionales increíble para llevar adelante tu negocio pero, por alguna razón, no todo sale bien.

Considerar el hecho de empezar un negocio es una idea grandiosa, y llevar a cabo esta idea es mucho más interesante. No importa si se trata de un negocio pequeño o grande, a pesar de las dificultades que pudiese tener, siempre representa un mundo de posibilidades, bien para que este sea exitoso o para que fracase.

Aunque el riesgo siempre estará presente, existen algunas acciones capaces de disminuirlo.

Existe un gran número de actitudes que comparten todas aquellas personas que deciden emprender. Características personales que pueden ser una de las bases para un proyecto exitoso, y que si bien quizás no acompañan a la persona desde siempre, sí pueden desarrollarse con el tiempo y la práctica.

Mucho se habla en esta época sobre los propósitos de año nuevo, muchos de ellos relacionados a la salud, a las relaciones sociales, a los hábitos del día a día. Pero dentro de este listado de objetivos por cumplir destacan aquellos que tienen en mente una aventura mayor, una destinada a cambiar por completo tu vida: emprender.