Jueves, 07 Noviembre 2019 14:27

Fusades advierte que déficit fiscal aumentará en 2020

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La Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (Fusades), destacó en el análisis económico más reciente sobre el Proyecto de Presupuesto 2020 (PP 2020), General de la Nación presenta inconsistencias al prometer el ajuste fiscal de 3 % del PIB con la meta de deuda.

Fusades presentó algunas consideraciones económicas referidas al análisis económico del PP 2020 con el objetivo de aclarar algunas consideraciones identificadas sobre el mismo que requieren ser aclaradas. El balance primario y déficit fiscal proyectado para 2020, hacen difícil cumplir con el ajuste fiscal de 3 % del PIB y con la meta de deuda.

Para el director del Departamento de Estudios Económicos (DEC) de Fusades, Álvaro Trigueros, se destacan una serie de inconsistencias en la cifra del déficit fiscal de 2.7% en las bases de la Política Fiscal, esperando un 3.1% en el marco macroeconómico de dicho documento y 3.5% calculado a partir de las cifras del presupuesto.

Lo que significa según Trigueros, es que el déficit fiscal en lugar de reducirse ha estado aumentando desde 2018, y volverá a incrementarse en 2020. La deuda no se estabilizará y continuará creciendo como porcentaje del PIB, esperándose que supere el 72 % en 2020.

Mientras, otros de los especialistas en temas económicos de la institución  aseguraron que en un escenario pasivo esperan que el déficit fiscal podría alcanzar el 80.8 % en 2030. Esto es contrario a la lo establecido en la LRF, que indica que la deuda debe reducirse gradualmente hasta alcanzar el 60 % del PIB en 2030.

Por otro lado, no hay consistencia en los datos que se brindan sobre la brecha fiscal. La proyección del Mensaje del PP2020 es de un déficit de 3.1% del PIB (US$859.5 millones) para 2020, el cual no coincide con la estimación en el documento Bases de Política Fiscal que indica que será de 2.7% (US$748.6 millones) en el mismo año.

Además, al calcular el déficit fiscal con los datos del PP2020, que son los montos que se someten a discusión y aprobación, se determina que la brecha será 3.5% del PIB (US$971.7 millones). Hay una diferencia sustancial entre esas cifras.

Con un déficit de esa magnitud y con los posibles desembolsos de los préstamos solicitados y todavía no aprobados, el endeudamiento llegará aproximadamente a 72.6% en 2020, y, en un escenario pasivo la trayectoria sería hacia alcanzar el 80.8% del PIB en 2030.

Asimismo, los expertos añaden que para estabilizarla la balanza fiscal en 2020, la brecha no debe ser mayor a 2.7%; por lo que, si el déficit será de 3.5% –de acuerdo con los datos del PP2020–, el endeudamiento como porcentaje del PIB no se reducirá.

Por otra parte, El rubro de bienes y servicios aumentará US$13.3 millones en el PP2020, con respecto al P2019 votado. Esto indica que en el transcurso del año se incrementa el rubro de bienes y servicios, y que lo presupuestado puede estar subestimado, a menos que se esperen ingresos adicionales en el transcurso del año, cuya proyección no sería correcto incorporar todavía al presupuesto, y por tanto no se pueden incluir aún los correspondientes gastos.

Además, Fusades detalló que se sigue utilizando la deuda de corto plazo como financiamiento permanente Luego de la sentencia de 2017 de la Sala de lo Constitucional, los P2018 y P2019 fueron más completos, pero requirieron refuerzo presupuestario. Esto suponía que evitaría el uso indebido de deuda de corto plazo para financiamiento permanente que se había venido dando; en años anteriores, cuando esta deuda superaba los US$800 millones, se buscaba reestructurarla con la emisión de bonos, para volver a ocuparla para financiamiento permanente.

En cuanto al tema de la deuda previsional del Fondo General para Pensiones los expertos económicos de Fusades expresaron que desde la reforma del Sistema Previsional de 2017,  el Ministerio de Hacienda debe realizar aportes mensuales, a través de transferencias directas al ISSS e INPEP, para financiar pensiones y gastos administrativos del sistema de pensiones público, y redención de certificados de traspaso, entre otros.

Dicho acuerdo establece que esos aportes se incorporarán al Presupuesto General de la Nación de cada ejercicio, siendo iguales a 1.7 % de los ingresos corrientes netos presupuestados para 2018 y 2019, tasa que se eleva a 2.5 % a partir de 2020.

En el P2018 y el P2019, se incluyeron estos aportes por US$74.8 millones y US$80.1 millones, respectivamente, y en el PP2020 se ha presupuestado US$124.3 millones, un incremento de 55.2 %, debido al aumento de la tasa. Y para PP2020 no se detallan aportaciones, para el Fondo de Longevidad, contrario al P2018 y P2019 en los que se presupuestan US$400 mil para el mismo.

Sobreestimación del FODES y Contribuciones para Seguridad

La Ley del FODES, mandata que el 10% de los ingresos netos presupuestados deben transferirse a las municipalidades. Del monto equivalente al 8 %, la ley establece que el 75% debe ser para gasto de capital y el 25% para gasto corriente; mientras que el monto que resulta de los dos puntos restantes, deben ser para gasto de capital.

Sin embargo, en los presupuestos ejecutados se sobreestima lo que el FODES destina para gasto de capital. Por ejemplo, el Programa Anual de Inversión Pública (PAIP) considera que las municipalidades ejecutan al 100 % lo que han programado de inversión; la Ley del FODES establece que debe ser para capital, aunque esto se incumple en la mayoría de municipios, quienes utilizan una proporción mayor para gastos de funcionamiento.

Pero, además, también se sobreestima el gasto de capital del FODES en los presupuestos votados. Por ejemplo, en el PP2020, se asume que el 99.7% del FODES será gasto de capital, siendo que al aplicar lo que estipula la ley, el gasto de capital debe ser 80.1% del FODES. este tratamiento del FODES reduce artificialmente el gasto corriente del Gobierno Central, contribuyendo a frenar el crecimiento del gasto de consumo, que está regulado por la LRF.

Según el informe, podría haber cierta sobrestimación de las Contribuciones Especiales para Seguridad Ciudadana (CESC) y la Contribución Especial para Grandes Contribuyentes (CEGC), tienen vigencia hasta mediados de noviembre de 2020; en este sentido, no debería proyectarse que se recaudarán para todo el año.

Dado que la de los grandes contribuyentes se concentra sobre todo en abril de cada ejercicio fiscal, más que todo es la CESC la que podría estar sobrestimada en alrededor US$6.8 millones.

Modificado por última vez en Jueves, 07 Noviembre 2019 17:09