Lunes, 29 Junio 2020 11:14

FMI señala a El Salvador, Nicaragua y Panamá entre los más afectados por pandemia

Escrito por Magaly Abarca

El Fondo Monetario Internacional, (FMI) proyecta que Centroamérica y el Caribe sufrirán un decrecimiento del -5.9 % durante 2020, debido a los efectos de la pandemia Covid-19, con un impacto económico aún mayor en Panamá, Nicaragua y El Salvador.

En el caso de El Salvador, tendrá que asumir la crisis sanitaria y el impacto de dos tormentas tropicales que dejaron a 30 fallecidos, además de las pérdidas materiales en daños a la infraestructura.

En su análisis “Perspectivas para América Latina y el Caribe: La pandemia se intensifica”, el director para las América del FMI, Alejandro Werner asegura América Latina y el Caribe se ha convertido en el nuevo epicentro internacional de la pandemia Covid- 19, con un costo humano de más de 100,000 vidas e impactos económicos que van en ascenso junto a los reportes diarios de contagios.

En el caso centroamericano, Werner afirma que el crecimiento que se tenía proyectado está padeciendo los efectos directos de los confinamientos nacionales impuestos para contener los contagios y las repercusiones mundiales por la vía del comercio, el turismo y las remesas que cayeron en la región desde marzo, sufriendo la contracción económica más fuerte Panamá, Nicaragua y El Salvador.

En coincidencia, el Banco Central de Reserva de El Salvador (BCR), reporta que los envíos de mercancías al mercado exterior sufrieron una contracción interanual de -23.6 % y los empresarios exportadores vaticinan que el golpe sea incluso más severo en el resto del año, pues solo en mayo se registró una caída del 60 %. Cifras negativas que se suman a la proyección de un 20 % menos de remesas que entrarán al país en el 2020.

El experto del FMI, recuerda que El Salvador tuvo que enfrentar en medio de la crisis sanitaria, el impacto de dos tormentas tropicales a principios de junio, Amanda y Cristóbal, que ocasionaron serios daños a la infraestructura pública y viviendas, afectando de forma directa a más 29,900 personas y provocando pérdidas que ascienden a los US$22 millones en el sector agrícola.

En respuesta a las afectaciones, los gobiernos de la región han implementado medidas como “incrementar el gasto sanitario y social para los desempleados y los hogares vulnerables, donde las condiciones lo permiten, la política monetaria más acomodaticia y las garantías de crédito están facilitando el financiamiento para las empresas, y los aplazamientos del pago de impuestos y las ayudas sectoriales específicas a través del presupuesto están procurando aliviar las restricciones de liquidez en algunos países”, reza el documento del FMI.

En este contexto, la entidad multilateral recomienda prudencia a las naciones a la hora de tomar decisiones sanitarias y económicas “En este ambiente, los países deberían ser cautelosos a la hora de plantearse la reapertura de sus economías, y permitir que los datos y los conocimientos científicos guíen el proceso. De hecho, numerosos países de la región tienen  elevados niveles de informalidad y están poco preparados para hacer frente a nuevos brotes de la pandemia, con una elevada ocupación de unidades de cuidados intensivos y escasa capacidad de pruebas y rastreo”, señalan.