Sábado, 14 Noviembre 2020 12:13

Crisis por COVID-19, conflictos y cambio climático aumentarán el número de pobres en el mundo

Escrito por Leslie Hernández Palacios
Crisis por COVID-19, conflictos  y cambio climático aumentarán el número de pobres en el mundo Cortesía

Por 25 años, la pobreza extrema se mantuvo en una tendencia decreciente, ahora, por primera vez en el transcurso de una generación, está incrementándose.

Tan solo en 2020, esta pandemia podría aumentar drásticamente la cantidad de personas que viven en la pobreza extrema; el incremento, de hecho, podría ser de entre 88 millones y 115 millones, esto se debe principalmente a los serios desafíos ocasionados por el COVID – 19, esto según proyecciones del Banco Mundial.

En el informe del Banco Mundial titulado “La pobreza y la prosperidad compartida 2020: Un cambio de suerte” se analizan los factores que ponen en peligro la reducción de la pobreza y se ofrecen recomendaciones para atravesar este terreno delicado.

Se prevé que el aumento de la pobreza extrema de 2019 a 2020 será el más importante de todo el período desde que el Banco Mundial comenzó a hacer un seguimiento a nivel mundial de forma sistemática.

Si bien, el COVID-19 es un nuevo obstáculo, los conflictos y el cambio climático han ido incrementando la pobreza extrema durante años a nivel mundial.

El cambio climático,  continúa siendo una amenaza para la reducción de la pobreza, se intensificará en los próximos años.

En el marco de los nuevos análisis realizados para este informe, se prevé que el cambio climático empujará a entre 68 millones y 135 millones de personas a la pobreza hacia 2030.

El cambio climático es una amenaza particularmente grave para los países de África al sur del Sahara y Asia meridional, las regiones donde se concentra la mayor parte de la población pobre.

Los impactos del cambio climático también pueden incluir aumentos del precio de los alimentos, deterioro de las condiciones de salud y exposición a desastres naturales, como las inundaciones, que afectan tanto a los pobres como a la población en general.

Mientras que, los conflictos representan otra amenaza, más del 40 % de las personas pobres vive en países afectados por conflictos.

Los más pobres son al mismo tiempo los más perjudicados por los conflictos violentos. Estas situaciones destruyen sus medios de subsistencia y desalientan las nuevas inversiones en sus comunidades.

Por ejemplo, las tasas de pobreza extrema prácticamente se duplicaron entre 2015 y 2018 en Oriente Medio y Norte de África, impulsadas por los conflictos en Siria y Yemen.

Pero el COVID – 19 continúa siendo la principal amenaza, ya que, el impacto de la enfermedad sobre la reducción de la pobreza será rápido y contundente.

El nuevo virus está trastocando todo, desde la vida cotidiana hasta el comercio internacional. Los más pobres son los que sufren la mayor incidencia de la enfermedad y presentan las tasas de mortalidad más elevadas del mundo.

Ante todas estas crisis la prioridad principal e inmediata en todas las regiones debe ser salvar vidas y restaurar los medios de subsistencia. Algunas de las políticas necesarias para lograr esto ya se están aplicando, como los sistemas de protección social. Por ejemplo, Brasil e Indonesia han ampliado los programas de transferencias monetarias existentes.