Jueves, 09 Agosto 2018 14:34

Arancel impuesto por Estados Unidos a la soya provoca que cerdos y pollos chinos tengan nueva dieta

Escrito por Agencias

Los aranceles impuestos por Estados Unidos a la soya que es enviada a China ha provocado efectos inesperados en lugares poco imaginables, como las granjas porcinas y avícolas. En esos lugares, cerdos y pollos han visto como se ha reducido en los últimos días la ingesta de ese producto.

Los propietarios, además, han tenido que importar desde otros países mientras el gobierno trata de impulsar la producción propia.

Fue el 6 de julio pasado cuando entraron en vigor en el país asiático aranceles del 25% a un total de 545 productos agroalimentarios procedentes de Estados Unidos, entre los que se incluye la soja.

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En 2017, China adquirió el 60% de la producción total mundial de este producto, lo que lo convierte en uno de los mayores consumidores de este alimento en el planeta; Estados Unidos le provee el 34% de soya, que ahora se ha visto afectado por los altos aranceles impuestos.

Las medidas para la crisis

Dado que el 80% de la soya que importa China se destina a la elaboración de piensos compuestos para animales de granja, la repercusión del arancel es muy alta, ya que no sólo incrementa el costo de producción de los ganaderos chinos sino también el precio final de alimentos como la carne o la leche.

Por ello, una de las soluciones que han propuesto las autoridades consiste en cambiar la alimentación de cerdos y pollos hacia una dieta baja en proteínas en la que haya menos proporción de soya.

En concreto, sugieren reducir la cantidad en 7%, lo que permitirá bajar la demanda de los compradores en 5 millones de toneladas de soya, una cifra que queda lejos todavía del total de 32.9 millones de toneladas que China le compró a Estados Unidos el año pasado.

China compró el 60% de la soya producida en el mundo en el año 2017; el 34% de las importaciones llegan desde Estados Unidos

Por ello, el Ejecutivo del país está trabajando también para mejorar su capacidad de producción propia y algunos gobiernos locales, como los de las provincias de Heilongjiang y Jilin (en el noreste), han aprobado la concesión de subsidios para que los agricultores locales incrementen su producción.

En la primera de ellas, por ejemplo, esperan que estas medidas permitan incrementar la tierra de cultivo de esta legumbre en más de 330,000 hectáreas.

Estas y otras medidas contribuirán a que la producción total de soya del país haya aumentado 12.8% anual en septiembre de 2018, según estimaciones del Ministerio de Agricultura y Asuntos Rurales.

Aunque la proporción de soya procedente de Estados Unidos representa más de un tercio del total de las importaciones de China de este producto, el país también cuenta con otras fuentes de suministro como Sudáfrica, Brasil, Argentina y algunos países asiáticos.