Sábado, 20 Febrero 2021 09:39

ANEP: “Ahora somos más pobres, la economía tuvo una caída aproximada de US$2,500 mill.”

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ANEP: “Ahora somos más pobres, la economía tuvo una caída aproximada de US$2,500 mill.” Cortesía/Anep

Los estragos producidos por la pandemia del coronavirus, género que la economía salvadoreña tuviera en 2020 una caída aproximada de US$2,500 millones, según indicó el  gerente ingeniero Waldo Jiménez, gerente económico de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP).

Jiménez, quien participó en el primer encuentro internacional de empresarios salvadoreños (ENIDES), sostuvo que ahora los salvadoreños son más pobres.

“Ahora somos más pobres, la economía tuvo una caída aproximada de US$2,500 millones”, planteó.

El gerente detalló que según datos del Fondo Monetario Internacional (FMI) “El Salvador pertenece al tercio de países que ha tenido el mayor retroceso a consecuencia de la pandemia, de tal manera que no tiene que ver la pandemia sino la manera en que la misma se ha gestionado”.

La economía de El Salvador y la movilidad de las personas hacia su lugar de trabajo, durante los meses de junio y julio 2020, fue el período más crítico donde solamente tuvo una movilidad del 40% y a consecuencia de ello, la economía tuvo una caída del 19%, esto durante el período de confinamiento.

La movilidad mejoró durante el tercer trimestre en un 60% pero la economía cayó en un 10%, en el cuatro trimestre del año 2020 la movilidad tuvo un incremento del 20% y 22% sin embargo según estimaciones la economía tendría una caída entre un 6% y 7% durante este período afirmó Jiménez.

Según la ANEP tuvimos un retroceso económico y somos más pobres un -9% porque el PIB pasó de US$27,000 a US$24,500 millones lo que significa que se tuvo una caída de US$2,500 millones.

Las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) supone que la economía salvadoreña tendrá un crecimiento de 4.0%, durante estos próximos cuatros años. El Salvador sería un país más pobre en comparación al 2019.

“Hoy somos más pobres y tenemos que trabajar mucho más para poder recuperar los niveles de riqueza que tenía el país en el año 2019 antes de la pandemia” agregó  Jiménez

El Salvador y Panamá son los países de la región que menos han crecido, mientras que Guatemala presenta solamente un retroceso del 2%, El Salvador tiene un 350% más de retroceso lo que significa un 9%.

Las exportaciones sufrieron una caída significativa, El Salvador se sostiene gracias a las exportaciones y remesas que son pilares fundamentales dentro de la economía nacional, durante el 2020 las exportaciones tuvieron una caída del 15% lo que significa que de cada US$100 que se exportaba en el 2019, en el 2020 solo se exportaron US$85, una disminución de US$900 millones de dólares. Guatemala en cambio creció 1% en las exportaciones.

Las exportaciones maquila retrocedieron hasta los niveles que se tenían en 1997, mientras que las exportaciones no tradicionales que representan un 70% retrocedieron hasta los niveles que se tenían en 2013.

Mientras en el tema de empleos de enero a noviembre de 2020 se tenían 43,683 cotizantes menos, en junio 2020 se tenía el nivel más bajo cuando se registró la pérdida de un poco más de 70,000 empleos. Con la reapertura economía se espera que se recuperen los empleos perdidos.

“Hoy somos más pobres porque debemos más, antes el país se endeudaba alrededor de un promedio de US$900 millones en el corto plazo y hoy el país se endeuda a niveles superiores a US$1400 millones es un aumento de US500 millones el saldo de LETES, esa es la deuda que el país adquiere de corto plazo”, reiteró Jiménez.

El gobierno ha presentado una solicitud de requerimiento de financiamiento por casi US$1,600 millones diversos análisis incluyendo los hechos en la ANEP indicarían que existiría un financiamiento de US$600 que está omitido, eso significa que el gobierno requerirá para financiar el presupuesto de este año 2021 más de un 8% del PIB, más el 92% significaría que nuestra deuda sea más del 100% del PIB.

Otro sector que participó en el encuentro, fue el de los salvadoreños en el exterior quienes consideraron que controlar la violencia social en El Salvador y crear incentivos son las claves para atraer la inversión de la diáspora cuscatleca.

Uno de ellos fue Juan Umanzor, presidente de la Cámara de Comercio Salvadoreña Americana, quienhace años compró un terreno en El Cuco, San Miguel, para establecer un hotel en la costa pero desistió del proyecto porque la "inseguridad no le permitió.

"El Gobierno tendría que hacer incentivos, de impuestos o programas, para que podamos invertir en El Salvador. Pero, sobre todo, está la inseguridad que es lo que nos preocupa a la mayoría", manifestó el oriundo de La Unión.

Por su parte, Óscar Levi Domínguez, CEO El Salvador Corridor-USA, consideró que los tres millones de salvadoreños en el exterior son el portavoz para atraer inversión pero hay que "darle valor".

"Esperamos que el Gobierno (se refiere al salvadoreño) le ponga énfasis para empoderar a la diáspora para invertir y también al empresario nacional", sumó.

Domínguez aseguró que "queremos influir en El Salvador y dejar un legado", y para eso hay que cambiar "la mala imagen" que se tiene del país en el exterior.

A este clamor se unió la exembajadora de los Estados Unidos en El Salvador, Mari Carmen Aponte, quien ha señalado que la política comercial del mandatario norteamericano, Joe Biden, va en esa dirección.

Afirmó que desde su perspectiva, Biden quiere trabajar en la inversión económica del Triángulo Norte y así lo expresa en sus planes.

"Solamente la inversión del Gobierno y ayuda internacional por más generosa que sea no será suficiente para estimular el tipo de oportunidad económica que el pueblo de Centroamérica necesita para construir una clase media segura y estable. Al final las economías crecen sustentablemente solamente atrayendo más inversión privada, de fuentes internacionales y de sus propios ciudadanos dispuestos a invertir en su país", dijo la exdiplomática citando al mandatario estadounidense.

Aponte indicó que el Plan Biden propone trabajar con el Departamento de Comercio para evaluar si los países de Centroamérica respetan los compromisos bajo CAFTA y maximizar sus comercios y las ofertas de Estados Unidos a la vez.

“Reforzar el sector de microfinanzas e inclusividad bancaria en el Triángulo Norte, con prioridad en programas que empoderan a las mujeres, desarrollo económico que modernicen las redes eléctricas, puertos y carreteras para que la industria pueda competir más eficientemente son otros de los aspectos incluidos en el Plan Biden, detalló.

El Salvador recibió $5,707.7 millones de remesas desde Estados Unidos al cierre de 2020, una cifra que representa el 96 % de los  $5,918.6 millones que llegaron en total al país. Estos envíos crecieron 4.8 %, a pesar de los panoramas negativos por la pandemia del covid-19 que apuntaban una caída de hasta el 20 %.