La pandemia afectó severamente el desempeño económico y fiscal del país en 2020, una carga de deuda todavía en aumento y las necesidades de refinanciamiento continuarán limitando la formulación de políticas en el futuro.

La reapertura de las puertas supone algunos desafíos que se deben afrontar para garantizar la continuidad del negocio, ser el dueño, encargado de finanzas entre otras obligaciones no es nada fácil y con la reapertura muchas empresas se han visto afectadas en especial las más pequeñas.

Tras soportar un 2020 crítico, la economía mundial comienza por fin a salir de las peores fases de la pandemia a raíz del Covid-19, si bien con perspectivas muy divergentes según la región y el país eso tras un año perdido.

El Fondo Monetario Internacional (FMI), dio a conocer su informe de Perspectivas Económicas Mundial (WEO por sus siglas en inglés), en el cual presenta las proyecciones de crecimiento para El Salvador para este 2021 del 4.2%, mejorando las proyecciones publicadas en octubre del año pasado.

Como parte de las acciones para garantizar el crecimiento económico post pandemia, El salvador inicia conversaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) con la finalidad de asegurar unas finanzas públicas sólidas y el financiamiento necesario para ejecutar proyectos en el país.