ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, Plan International, Save The Children y World Vision llevaron a cabo el conversatorio virtual “COVID-19, niñez y familias afectadas por el desplazamiento forzado en El Salvador”, en el marco del Día Mundial del Refugiado, que se conmemora cada 20 de junio.

El objetivo del conversatorio fue analizar las afectaciones de la pandemia en las familias, niños y niñas que han tenido que huir de sus hogares para salvar sus vidas por la violencia social.

Los representantes de las organizaciones dieron a conocer las principales necesidades de las comunidades salvadoreñas ya afectadas por el desplazamiento forzado y que han tenido que enfrentar ahora la emergencia por la Covid-19.

“En Plan International creemos que cualquier plan de acción que vaya encaminado a mejorar las condiciones de las comunidades necesita contar con la participación de las personas que habitan en ellas. En ese marco hemos identificado que las principales necesidades de atención están vinculadas con la seguridad alimentaria y el acceso a insumos de higiene personal y es en esas áreas que estamos enfocando nuestra respuesta además de priorizar la educación, la protección y la prevención de la violencia”, dijo Celina Rosales, directora en funciones de Plan International El Salvador.

Por su parte, Laura del Valle, directora Nacional de Word Vision El Salvador, “Nuestra respuesta global como organización nos hace un llamado y también nos convoca, como parte de nuestros valores centrales, a dar respuesta a las personas más vulnerables en las emergencias, y dentro de ellos los migrantes desplazados y refugiados”.

A través del trabajo de las organizaciones, se ha apoyado el fortalecimiento de las estructuras comunitarias que ayudan a mitigar los riesgos de la violencia y a responder, desde las comunidades, en casos de desplazamientos forzados que afectan a miles de familias y a la niñez salvadoreña.

“Se hace necesario impulsar programas e intervenciones que tomen en cuenta las circunstancias de la niñez en general y de la niñez en condición de desplazamiento forzoso. Solo así los programas adquieren pertinencia y ayudan a alcanzar los objetivos que se han planteado”, dijo Rocío Rodríguez, directora de País de Save The Children El Salvador.

En el contexto de la emergencia por COVID-19, las organizaciones han proporcionado asistencia humanitaria para alimentos, artículos de higiene y otras necesidades urgentes. Esta ayuda ha apoyado a muchas personas que han tenido que enfrentar los efectos socioeconómicos de la emergencia por COVID-19 en comunidades ya afectadas por la violencia.

“El trabajo comunitario es central para responder directamente a las necesidades de la población afectada por el desplazamiento forzado. La pandemia por COVID-19 nos ha llevado a buscar soluciones innovadoras para estar en contacto con las personas, como líneas telefónicas y mensajes de texto, y así fortalecer los liderazgos comunitarios.” dijo Elisa Carlaccini, jefa de la Oficina Nacional del ACNUR en El Salvador.

El informe Tendencias Globales 2019 de ACNUR revela que 79.5 millones de personas habían sido desplazadas forzosamente en el mundo a final de 2019. Alrededor de 30 a 34 millones eran niños y niñas menores de 18 años. En El Salvador, de acuerdo a cifras oficiales, se estima que 71,500 personas han sido desplazadas internamente por la violencia, un fenómeno que afecta principalmente a familias con adolescentes y jóvenes.

De acuerdo a datos oficiales, hasta el 26 de junio de 2020 se reportan 5,517casos positivos de Covid-19, que incluye 3,293 personas recuperadas y 133 muertes por el virus.

El Ministerio de Vivienda continúa verificando los trabajos del proyecto habitacional de la comunidad El Espino ubicada en el municipio de Antiguo Cuscatlán, departamento de La Libertad, donde participan reos en fase de confianza del programa “Cero ocio” de la Dirección General de Centros Penales.

Ante las proyecciones de una caída de 6.4 % en la economía para finales de este año, expertos en el tema afirman que la situación a la que se enfrenta el país se compara a la época del Conflicto Armado, y advierten que las implicaciones de la pandemia no durarán años.

Agricultura de Precisión para el Desarrollo (PAD, por sus siglas en inglés) y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), anunciaron una alianza para impulsar la digitalización de la actividad agropecuaria en América Latina y el Caribe, una alianza que beneficiará principalmente a pequeños agricultores.

La principal labor del Ministro de Salud, Francisco Alabi, ha sido acompañar al personal de salud, en cada fase de la pandemia y destaca el trabajo que se ha realizado desde que el virus llegó al país.