Jueves, 12 Mayo 2016 12:23

En El Salvador uno de cada cuatro jóvenes no estudia ni trabaja

Escrito por Redacción Dinero
Fundaungo presentó el estudio: “Los jóvenes nini en El Salvador” Fundaungo presentó el estudio: “Los jóvenes nini en El Salvador” Cortesía

Fundaungo presentó el estudio: “Los jóvenes nini en El Salvador”, el cual demuestra que uno de cada cuatro jóvenes no se encuentra formándose ni acumulando capacidades para la vida laboral y tampoco se encuentra trabajando.

Según este estudio, uno de cuatro  jóvenes salvadoreños, entre 16 y 29 años, no trabajan porque se encuentran desocupados o porque forman parte de la Población Económicamente Inactiva, y no estudian ni asisten a un centro de formación o capacitación, ya sea por falta de recursos económicos, por falta de oportunidades o porque se dedican a labores relacionadas con el trabajo doméstico no remunerado, informó Ricardo Córdova, director ejecutivo de Fundaungo.

Con respecto a las características demográficas, el documento detalla que cinco de cada 10 ninis (51 %) tienen entre 19 a 24 años, tres de cada 10 ninis tienen entre 25 a 29 años (29.7 %) y dos de cada 10 ninis tienen entre 16 a 18 años (19.3 %). Es decir, ocho de cada 10 ninis son mayores de edad (19-29 años), y solo dos de cada 10 ninis se encuentran en las edades que corresponden a la educación media.

La distribución de los ninis en cuanto al sexo muestra que ocho de cada 10 ninis son mujeres (79.9 %) y dos de cada 10 (20.1 %) son hombres, es decir, que la mayoría de jóvenes nini son mujeres.

Además, existen diferencias en el porcentaje de ninis entre hombres y mujeres jóvenes. Entre los hombres jóvenes uno de cada 10 se encuentra fuera del sistema educativo y sin empleo (10.4%); mientras que, entre las mujeres esta relación se cuadriplica, ya que cuatro de cada 10 mujeres jóvenes son nini (39.29 %).

Esta investigación realizada por Francisco Bolaños y coordinada por María Elena Rivera, fue desarrollada entre 2013 y 2014 con base en información de la

Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM) de 2012, elaborada por la Dirección General de Estadística y Censos (Digestyc).

De acuerdo a Bolaños, “una posible explicación de la mayor incidencia de ninis entre las mujeres en comparación con los hombres, puede ser que entre las mujeres hay menores tasas de participación en los mercados laborales por razones de discriminación, patrones culturales, entre otras”.

En El Salvador uno de cada cuatro jóvenes no estudia ni trabaja
En 2012, el 26 % de los jóvenes salvadoreños no estudiaba ni trabajaba (nini); es decir, una cuarta parte de la población joven no estaba acumulando capacidades para la vida laboral y tampoco se encontraba trabajando. Esto plantea un reto para quienes diseñan y toman decisiones con respecto a las políticas públicas para atender a este grupo etario.

La definición empleada por Fundaungo se basa en la Ley General de Juventud, el Código de Trabajo, la categoría de actividad económica y la condición de estudio o formación de los nini en un sentido amplio, explicó.

Córdova sugirió, a partir de los hallazgos, que no se debe de considerar a los ninis como un grupo homogéneo y, por lo tanto, formular políticas públicas orientadas a los distintos grupos.

De hecho el estudio propone la clasificación de los ninis en cinco grupos frente a su condición respecto del no trabajo y de no estudio, para los que a través de pruebas estadísticas y un modelo de regresión logístico multinomial se comprueban sus diferencias y la pertinencia en su separación, lo que pueden aportar para futuros análisis.

Córdova nvitó a reconocer la heterogeneidad de este grupo y a realizar investigaciones que permitan “profundizar en el conocimiento de las barreras de acceso a la educación y al empleo a las que se enfrentan estos jóvenes”.

Fundaungo recomendó a las autoridades aprovechar “la ventana de oportunidad que ofrece el bono demográfico”, es decir, implementar medidas “tanto a favor de los ninis como de la sociedad salvadoreña, de lo contrario, se corre el riesgo que todo el potencial económico y social de las personas en edades potencialmente productivas sea desaprovechado”, advirtió Córdova.